El tema de debate surge al hilo de dos noticias recientes: el
generoso convenio del Ayuntamiento con la Escuela Taurina (9.000 euros anuales, cifra casi equiparable al presupuesto dedicado a las asociaciones juveniles, por ejemplo) y
la solicitud de la Asociación de Cofradías a la Junta de 28.000 euros para ubicar en la plaza de la Merced un monumento a la Semana Santa ciudadrealeña, así como de la construcción de un Museo de la Semana Santa en el actual edificio de los juzgados (con presupuesto aparte, que al pareer resulta desconocido).
¿Qué os parece? ¿Es ésta una política coherente y proporcionada, en comparación con las partidas presupuestarias destinadas a areas como asociacionismo, juventud o cultura? ¿Destinar semejantes cantidades a financiar eventos religiosos no supone en cierto modo un problema desde el punto de vista de la no confesionalidad del Estado (y la Administración)?
Mensaje editado por: mmaroto, en: 2006/02/14 15:54